Archivo de Enero de 2008

OTRAS CAPACIDADES

Sábado, 12 de Enero de 2008

En una cena de camaradería, en el Club CILSA de la ciudad de Santa Fe, que aglutina especialmente a amigos y familiares de niños con capacidades especiales, el padre de uno de estos chicos, pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon. Después de felicitar y exaltar a la institución  y a  todos los que trabajan por y para ella, este padre, hizo el siguiente razonamiento:
-  ‘Cuando no  hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfección. Pero mi hijo, no puede aprender como otros chicos lo hacen. No puede entender las cosas como otros chicos. ¿Donde está el orden natural de las cosas en mi hijo?’

La audiencia quedó impactada por la pregunta. El padre del niño continuó diciendo:

-     ‘Yo creo que cuando un niño como Facundo, física y mentalmente discapacitado viene al mundo, una oportunidad de ver la verdadera naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño’.
Entonces contó que un día caminaba con su hijo, por la vereda de un pequeño club de barrio, donde, tras un alambrado, algunos chicos jugaban al fútbol.
Facundo le preguntó a su padre: ‘¿Crees que me dejen jugar?’
Su padre sabía que a la mayoría de los muchachitos nos les gustaría que alguien como Facundo jugara en su equipo, pero el padre también entendió que si le permitían jugar a su hijo, le darían un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales.
Ingresaron por una abertura del alambrado, que en otro tiempo había poseído una pequeño portón de chapa. Cuando en el transcurso del juego, se acercó al sitio donde estaban parados, el chico que tenía la raída cinta de Capitán de uno de los equipos que estaban jugando, en su brazo izquierdo, y le preguntó (sin esperar mucho) si:   ‘Facundo,  podría  jugar… El chico miró alrededor, como buscando alguien que lo aconsejara y dijo:
- Estamos perdiendo por dos a uno… Y al partido le quedan unos quince minutos… Supongo que puede unirse a nuestro grupo de suplentes y trataremos de que entre un rato antes del final.
Facundo se desplazó con dificultad hasta ‘el banco de suplentes’ y con una amplia sonrisa, se puso una camiseta del equipo, traspirada y abandonada en el suelo por un jugador reemplazado, que, fuera de la cancha, se encontraba absorto, frotándose un tobillo hinchado. Mientras Facundo se sentaba entre el grupo de los que esperaban su posibilidad de jugar, su padre lo contemplaba.

Los otros chicos notaron algo muy evidente: la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado.

Cuando faltaban cinco minutos para terminar el partido, el equipo de Facundo logró empatar el encuentro, con un verdadero ‘cañonazo’ increíble, desde la mitad de la cancha, que sorprendió al encandilado arquero, al venir del lado del sol, que caía con la tarde.
Quedaban algunos instantes cuando ocurrió otro hecho notable: una mala entrega de un defensor adversario, permitió al centrodelantero ‘del equipo de Facundo’ hacerse de la pelota en el área y cuando se aprestaba a definir con todas las posibilidades, el defensor, ofuscado por su desafortunada jugada anterior, lo ‘barrió’ desde atrás; pitando el árbitro sin titubear: ¡penal!. ¡Penal sobre la hora…!
En medio de los acalorados festejos del equipo, por la incomparable oportunidad de ganar y ‘¡sobre la hora!’ al tradicional oponente, se vio que el centro delantero, encargado principal de patear los penales, apenas podía ponerse en pie por el fuerte golpe recibido.
Fue allí que el muchachito con la cinta de Capitán del equipo, convocó al grupo de jugadores que deliberaba sobre quién patearía la pena máxima, y les indicó a todos, a voz en cuello, y señalándolo a Facundo: - ‘¡Tenemos entre los suplentes, al mejor pateador de penales del equipo! ¡Nos queda un cambio!. Y dirigiéndose al árbitro le indicó: - ¡Yo salgo!. ¡Y él entra a patear el penal!

El referí aceptó la propuesta, mientras autorizaba el relevo de los jugadores, en medio de la sorpresa del resto del equipo del Capitán, que se dirigía hacia Facundo, sentado aturdido en el borde del campo.
Llegó a su lado, le dio la mano y… De un tirón, lo puso de pie, le dio un ligero abrazo y cuando se alejaba despreocupado, giró y le gritó: - ¡Suerte!…
Facundo, obviamente extasiado sólo por estar en el juego y en el campo, sonreía de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde un poco más lejos, mientras en su cabeza un torbellino de preguntas se sucedían sin control: ‘con esta oportunidad, ¿le dejaban patear y renunciar a la posibilidad de ganar el partido?’
Sorprendentemente, Facundo ingresó a la cancha. Sus dificultosos pasitos y su desmañada figura, indicaron a todos los jugadores del campo, que un certero disparo por parte de Facundo era imposible. Así hubiera sido un teórico experto en fútbol, todos se dieron cuenta de que no podría, quizás, hacer llegar la pelota al arco.
Sin embargo, mientras se paraba delante de la pelota ubicada en el círculo, a doce pasos del arquero oponente, el padre de Facundo tuvo la fuerte sensación de que quizás…, el otro equipo…, estuviera dispuesto a perder…, ¡para permitirle a su hijo tener un gran momento en su vida!

Facundo se movió unos pasos al frente y golpeó la pelota muy suavemente. El arquero, que notó obviamente la dirección que llevaba el balón, se arrojó hacia ese costado…, ¡pero como para ’sacarla’ desde el ángulo superior del arco…! … Mientras la pelota, ingresaba… apenas rodando bajo su cuerpo… ¡y trasponía la línea del gol.! El árbitro convalidó el tanto y pitó dando por terminado el partido…
Facundo, con sus brazos en alto, rebosando felicidad, giró la cabeza mirando a su padre… mientras (cosa extraña) los jugadores de ambos equipos lo vitoreaban y abrazaban como el héroe que convirtió el gol que dio a su país el campeonato mundial de fútbol …
‘Ese día’, dijo el padre, ‘los chicos de los dos equipos, ayudaron, dándole a este mundo un trozo de verdadero, cálido y prístino, amor humano’..
Facundo no sobrevivió otro verano.
Murió ese invierno…, sin olvidar nunca haber sido el héroe… y haber hecho a su padre muy feliz…., haber llegado a casa.. . y ver a su madre llorando de felicidad y ¡abrazando a su héroe del día…!
 
Quien te lo envía, supone que juntos pueden hacer la diferencia…
Nosotros tenemos miles de oportunidades cada día para ayudar a que se realice ‘el orden natural de las cosas ….’ ¿Y las aprovechamos…?
‘Toda sociedad será juzgada, por como trata a los menos afortunados…

Extraído del boletín Argef del 10/01/08

LA IMPORTANCIA DE LA ACTIVIDAD FISICA PARA LA LONGEVIDAD DE LAS PERSONAS OBESAS.

Viernes, 11 de Enero de 2008

Por Will Dunham

WASHINGTON (Reuters) - Cuando se trata de vivir más, el ejercicio físico sería más importante que la grasa corporal, señalaron investigadores estadounidenses.

Los hombres y mujeres que, a juzgar por un control de rutina, hacían buena actividad física pero eran obesos o tenían sobrepeso, presentaban menos riesgo de muerte que los de peso normal sin un ejercicio físico adecuado, indicó el estudio publicado en Journal of the American Medical Association.

El equipo del experto en ejercicio Steven Blair, de la University of South Carolina, evaluó a unas 2.600 personas de 60 años o más, en las que analizó cómo el estado físico y la grasa corporal afectaban sus tasas de muerte en un período de 12 años.

Aquellos participantes en el último quinto en términos de buena actividad física tenían una tasa de muerte cuatro veces mayor que aquellos que se ubicaban en el extremo opuesto de la lista.

“Estar en buena condición física protegía de la muerte a esos hombres y mujeres de 60 años o más, si eran de peso normal, tenían sobrepeso o eran obesos,” dijo Blair en una entrevista telefónica.

Los resultados son particularmente relevantes dado que las personas en Estados Unidos y muchos otros países viven cada vez más con un estilo sedentario y las tasas de obesidad permanecen altas. Al mismo tiempo, las poblaciones están envejeciendo en muchas naciones.

“Creo que tenemos una epidemia de obesidad. Es un mal signo. No deberíamos ignorar la obesidad,” manifestó Blair.

“Pero lo que también sucede con mucha frecuencia es que nos focalizamos exclusivamente en la obesidad y olvidamos la parte de la actividad y el buen estado físico,” agregó.

El estudio mostró que incluso un esfuerzo modesto para aumentar la actividad física puede proveer beneficios a la salud, dijeron los investigadores.

Las personas en el último quinto en términos de buena condición física eran casi dos veces más propensas a morir que quienes estaban en el siguiente grupo.

“No se debe temer y pensar ‘Oh, tengo sobrepeso, soy obeso, es inútil para mí ser físicamente activo,”‘ expresó la doctora Xuemei Sui, otra investigadora de la University of South Carolina que trabajó en el estudio.

Blair también destacó la importancia de una dieta saludable, que incluya frutas, vegetales y cereales integrales.

Más de un tercio de los adultos estadounidenses son obesos, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por su sigla en inglés). La obesidad es el principal factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, ciertos tipos de cáncer y la forma más común de diabetes.

CDC también reveló que más de la mitad de los adultos no realizan ejercicio físico regular. La actividad reduce las posibilidades de morir a causa de enfermedad coronaria, así como también disminuye el riesgo de accidente cerebrovascular, cáncer de colon, diabetes e hipertensión, concluyó CDC.

(Editada en español por Ana Laura Mitidieri)

Tomado de “Blog de Educación Física, donde todo será tan importante como queramos que sea.”